Hace más de 20 años, Zunilda y Felipe Cristaldo tomaron una decisión que cambiaría el destino de su familia: dejar su tierra natal en Paraguay y comenzar una nueva vida en Argentina. Llegaron con incertidumbre, sacrificios y una meta clara: construir un hogar propio y generar oportunidades para las generaciones futuras.
Ese hogar fue el resultado de años de trabajo, esfuerzo, aprendizaje y perseverancia.
Felipe participó activamente en cada etapa de la construcción de la casa familiar, enfrentando la planificación inicial, la compra de materiales, la coordinación de trabajos, los cambios de proyecto, los errores propios de la inexperiencia, las demoras, los sobrecostos y las situaciones de desconfianza que muchas veces existen en el sector.
Cada obstáculo se convirtió en aprendizaje.
Con el paso de los años, Felipe transformó esa experiencia en una profesión. Durante más de dos décadas trabajó en obras, perfeccionó sus conocimientos técnicos, lideró proyectos y desarrolló una visión integral basada en la responsabilidad, la calidad y el compromiso con cada detalle.
Sin embargo, la experiencia de nuestra familia nos enseñó que una obra no depende únicamente de saber construir.
Porque detrás de cada proyecto existe una familia que está invirtiendo sus ahorros, una pareja construyendo su futuro, una persona persiguiendo un sueño.